dimecres, 18 de novembre del 2009

Epístolas (triángulos) IV

Para: taniaqs@imail.com
Asunto: Erasmusflorencia89


No mereces ni que te salude.

¿Cómo te atreves a dudar de mi amor? ¿Qué copulo con mi mujer? No lo dudes, pero eso es simplemente algo tosco y absurdo de cada miércoles al atardecer, cuando el sol cae agotado. Cerca de las once, nos tumbamos en la espaciosa cama de matrimonio un centímetro más cerca de lo habitual. Tus demonios aborrecibles, mis dos chiquitas, duermen apaciblemente en la alcoba contigua en sus literas: Mónica abrazando un osito de felpa rojo, Lucía posando su menudo pulgar entre los labios, rozando las sábanas. Sofía me acaricia el muslo de arriba abajo, imperceptiblemente, como tímida o perezosa. Quizás, entre su nulo deseo por mí (que evidentemente es mutuo), piense que yo aún soy ese chaval que se enamoró locamente de ella, ese que le reveló un sí, quiero una emocionante noche en las Vegas, bastante tiempo atrás.

Previsiblemente, la mano se suspende en el aire, y, como una araña que resbala de sus hilos, lentamente se aproxima hacia mi sexo. Suspiro, entre obligado y conmovido por el forzado interés y, de sopetón, brinco encima de su torso blando agarrando sus pechos flácidos de amamantar. Tranquila y serena va agitando sus caderas. Lleno de nada, su semblante permanece inalterable. Se corre deprisa, puedo notarlo en como su interior se ondula y me absorbe el ancla que nos une. Es extraño: yo gimo desesperado empapado en sudor. Ella envolviéndose en el edredón, a veces llora, a veces no. Ya le he hecho servicio. En silencio cerramos los ojos, y sin contacto ni palabras de cariño, soñamos cada uno por separado.

Eso es lo que tengo; no debes envidiarlo. Tu eres mi única pasión, y por ahora te he perdido en la distancia.

Te odio, pero te quiero más.



Iván.

1 comentari:

  1. ¡Qué escena mas dura!
    No me cuadra "Se corre deprisa, puedo notarlo en como su interior se ondula y me absorbe el ancla que nos une" en un clima tan ausente de pasión como el que describes. Un orgasmo refleja una cordinación perfecta entre dos amantes, el clímax de un trabajo bien hecho... No puede darse sin pasión ni deseo.

    Buen texto.


    Loco al halba

    ResponElimina