Para: taniaqs@imail.com
Asunto: Erasmusflorencia89
No mereces ni que te salude.
¿Cómo te atreves a dudar de mi amor? ¿Qué copulo con mi mujer? No lo dudes, pero eso es simplemente algo tosco y absurdo de cada miércoles al atardecer, cuando el sol cae agotado. Cerca de las once, nos tumbamos en la espaciosa cama de matrimonio un centímetro más cerca de lo habitual. Tus demonios aborrecibles, mis dos chiquitas, duermen apaciblemente en la alcoba contigua en sus literas: Mónica abrazando un osito de felpa rojo, Lucía posando su menudo pulgar entre los labios, rozando las sábanas. Sofía me acaricia el muslo de arriba abajo, imperceptiblemente, como tímida o perezosa. Quizás, entre su nulo deseo por mí (que evidentemente es mutuo), piense que yo aún soy ese chaval que se enamoró locamente de ella, ese que le reveló un sí, quiero una emocionante noche en las Vegas, bastante tiempo atrás.
Previsiblemente, la mano se suspende en el aire, y, como una araña que resbala de sus hilos, lentamente se aproxima hacia mi sexo. Suspiro, entre obligado y conmovido por el forzado interés y, de sopetón, brinco encima de su torso blando agarrando sus pechos flácidos de amamantar. Tranquila y serena va agitando sus caderas. Lleno de nada, su semblante permanece inalterable. Se corre deprisa, puedo notarlo en como su interior se ondula y me absorbe el ancla que nos une. Es extraño: yo gimo desesperado empapado en sudor. Ella envolviéndose en el edredón, a veces llora, a veces no. Ya le he hecho servicio. En silencio cerramos los ojos, y sin contacto ni palabras de cariño, soñamos cada uno por separado.
Eso es lo que tengo; no debes envidiarlo. Tu eres mi única pasión, y por ahora te he perdido en la distancia.
Te odio, pero te quiero más.
Iván.
dimecres, 18 de novembre del 2009
dimecres, 11 de novembre del 2009
Brujas
Ella agita su caldero con parsimonia y dedicación. La llaman la hechicera del alma. ¿Cuántos la miraron a los ojos satisfechos y triunfantes, creyendo poseerla, suponiendo ser amos de su espíritu? Ella, vengativa y calculadora remueve y removerá el cazo repleto de sus almas. Están hechizados, quién sabe durante cuanto tiempo... Podrá marearlos, podrá dominarlos incluso durante el sueño y el delirio del subconsciente. Con un dedo les mandará acercarse y, con un guiño, los incitará a hacerla disfrutar. Ella se abandonará al gozo, y ellos insensatos se considerarán su dios y señor, dueños de su cuerpo. La hechicera por entonces, ya habrá tomado mucho antes su esencia.
Llegará un día en que la hermosa bruja caerá, y seguirá cayendo en el vacío interminable; tan sola y asustada... confiará en hallar alguna otra víctima pero, en el fondo del pozo, sólo se encuentran desesperados y, como ella, brujos. Seguirá siendo libre, malintencionada y manipuladora. Libre. Manipuladora. ¿Qué realmente le vale la pena ser?
Dentro del caldero el amargo chillido del hombre persiste. ¿Ríe porque su captora ha caído? ¿Llora por su continua esclavitud? Como duele el amor maldito, el amor enfermo de magia y obsesión.
Yo, bruja, maldigo el amor en mi misma. Debo aguantar el embrujo para sobrevivir: tomo cuerpos, bebo de su sangre, anhelo su alma, pero ésta en si no me importa. Mi oído es sordo a la súplica y mi cuerpo, a la repetición. No volverán a verme nunca. Me condenarán y me quemarán. La fama me destruirá por el antídoto de las envidias de aquellas que, en secreto, persiguen nuestro poder. Pocas nos atrevimos a serlo a plena luz y sabemos que, tarde o temprano, seremos castigadas.
Llegará un día en que la hermosa bruja caerá, y seguirá cayendo en el vacío interminable; tan sola y asustada... confiará en hallar alguna otra víctima pero, en el fondo del pozo, sólo se encuentran desesperados y, como ella, brujos. Seguirá siendo libre, malintencionada y manipuladora. Libre. Manipuladora. ¿Qué realmente le vale la pena ser?
Dentro del caldero el amargo chillido del hombre persiste. ¿Ríe porque su captora ha caído? ¿Llora por su continua esclavitud? Como duele el amor maldito, el amor enfermo de magia y obsesión.
Yo, bruja, maldigo el amor en mi misma. Debo aguantar el embrujo para sobrevivir: tomo cuerpos, bebo de su sangre, anhelo su alma, pero ésta en si no me importa. Mi oído es sordo a la súplica y mi cuerpo, a la repetición. No volverán a verme nunca. Me condenarán y me quemarán. La fama me destruirá por el antídoto de las envidias de aquellas que, en secreto, persiguen nuestro poder. Pocas nos atrevimos a serlo a plena luz y sabemos que, tarde o temprano, seremos castigadas.
dijous, 5 de novembre del 2009
Epístolas (triángulos) III
Para: ivanjoces@imail.com
Asunto: Erasmusflorencia89
Querido Iván:
Me urge tu compañía más de lo que puede caberte imaginar. No soporto a tus crías. No soporto a tu mujer. Pensar que esas adorables infantes son a su imagen, a la imagen de esa... de vuestros vaivenes, de vuestros fluidos... Enfermo, me sube la fiebre, y roja como un tomate estallo dando una bofetada al cojín. Ahora es medianoche; Me confesaste que no la amas, que la aborreces con todo lo que supone pero, la intuición me susurra que consumáis a menudo. No debo sentirme celosa, amor, pero no puedo. Ella tiene sus derechos como esposa y tú, debes cumplirlos.
¡Que debas no significa que quiera que lo hagas! Me prometiste una vida en común, un despertar contigo, cocinar, limpiar, comer... ¿Si dejo de ser tu manzana prohibida me tirarás al duro suelo cual carnaza para las bestias? No se si te merezco, solamente conozco mis deseos: tú. tu de pleno, no un sucedáneo compartido.
No metas a tu suegra ni a tus niñas en esto. Si no te apetece verme estás en tu derecho; al fin i al cabo soy un simple capricho hecho de aire.
Irremediablemente tuya:
Tania
Asunto: Erasmusflorencia89
Querido Iván:
Me urge tu compañía más de lo que puede caberte imaginar. No soporto a tus crías. No soporto a tu mujer. Pensar que esas adorables infantes son a su imagen, a la imagen de esa... de vuestros vaivenes, de vuestros fluidos... Enfermo, me sube la fiebre, y roja como un tomate estallo dando una bofetada al cojín. Ahora es medianoche; Me confesaste que no la amas, que la aborreces con todo lo que supone pero, la intuición me susurra que consumáis a menudo. No debo sentirme celosa, amor, pero no puedo. Ella tiene sus derechos como esposa y tú, debes cumplirlos.
¡Que debas no significa que quiera que lo hagas! Me prometiste una vida en común, un despertar contigo, cocinar, limpiar, comer... ¿Si dejo de ser tu manzana prohibida me tirarás al duro suelo cual carnaza para las bestias? No se si te merezco, solamente conozco mis deseos: tú. tu de pleno, no un sucedáneo compartido.
No metas a tu suegra ni a tus niñas en esto. Si no te apetece verme estás en tu derecho; al fin i al cabo soy un simple capricho hecho de aire.
Irremediablemente tuya:
Tania
dilluns, 2 de novembre del 2009
Epístolas (Triángulos) II
Para: taniaqs@imail.com
Asunto: Erasmusflorencia89
Amada Tania:
No te enojes. Te hecho más de menos de lo que te imaginas. Entre corregir exámenes, trabajos y reuniones de profesores no doy al abasto. Entre cada aliento que recojo del recargado aire ahí estás tu, tan preciosa y mojada por dentro y por fuera.
No puedo venir a verte. Sofía dice que hemos de visitar a su madre porqué está enferma y, aparte, tengo que llevar a Mónica y Lucía al parque de atracciones; se lo prometí.
Recuerda que tengo obligaciones que atender, eso no quita que te ame.
Tuyo:
Iván
Asunto: Erasmusflorencia89
Amada Tania:
No te enojes. Te hecho más de menos de lo que te imaginas. Entre corregir exámenes, trabajos y reuniones de profesores no doy al abasto. Entre cada aliento que recojo del recargado aire ahí estás tu, tan preciosa y mojada por dentro y por fuera.
No puedo venir a verte. Sofía dice que hemos de visitar a su madre porqué está enferma y, aparte, tengo que llevar a Mónica y Lucía al parque de atracciones; se lo prometí.
Recuerda que tengo obligaciones que atender, eso no quita que te ame.
Tuyo:
Iván
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