dimarts, 11 d’abril del 2017

Carroñeros

Te tengo delante y no puedo evitar odiarte, tenerte manía. Sé que no está bien, pero mejor una rabia manifiesta que reprimida afirmando que paso de todo. Siempre intentas quitarme lo que es mío y no lo entiendo. Allí donde estoy, allí donde disfruto y sonrío te encuentro suplantándome al día siguiente sentado, riendo fuerte y haciéndote el graciosillo. He visto como corres para colocarte en mi sitio y como callas y bajas la mirada cuando retorno allí, donde me toca. Vuelve a donde procedes, gusano.

Duele cuando usurpan lo que te pertenece. Rabias cuando te separan del lugar que te ha traído afecto y no me vale que me repliquen que si te olvidan no valía la pena. La fractura sigue fraguándose y ardiendo. Me gustaría verte a ti, como sobrellevas a los impostores y los buitres que sobrevuelan lo que tienes para quitártelo y como se muestran con ello hinchando el pecho.

Me marcharé a otro lado. Sólo los carroñeros comen de aquello que ya se ha tocado.      

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada