Te tengo delante y no puedo evitar odiarte, tenerte manía. Sé que no está
bien, pero mejor una rabia manifiesta que reprimida afirmando que paso de todo.
Siempre intentas quitarme lo que es mío y no lo entiendo. Allí donde estoy,
allí donde disfruto y sonrío te encuentro suplantándome al día siguiente
sentado, riendo fuerte y haciéndote el graciosillo. He visto como corres para
colocarte en mi sitio y como callas y bajas la mirada cuando retorno allí,
donde me toca. Vuelve a donde procedes, gusano.
Duele cuando usurpan lo que te pertenece. Rabias cuando te separan del
lugar que te ha traído afecto y no me vale que me repliquen que si te olvidan
no valía la pena. La fractura sigue fraguándose y ardiendo. Me gustaría verte a
ti, como sobrellevas a los impostores y los buitres que sobrevuelan lo que
tienes para quitártelo y como se muestran con ello hinchando el pecho.
Me marcharé a otro lado. Sólo los carroñeros comen de aquello que ya se ha
tocado.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada