dissabte, 6 de maig del 2017

Guerras

La guerra acaba de empezar y el adversario no podía ser otro que mi yo, yo misma. No hay enemigo más terrible y desolador. Te veda y te dice que no eres capaz, te veta y se ríe y te hace deducir que hagas lo que hagas no valdrá lo suficiente.

Entonces, debes armarte de valor y decir, gracias, mi amigo, por el reto. Ya verás… y coger la pluma o el nuevo puesto o las riendas de tu vida. Hay poco más que hacer, nada menos que eso, intentar disfrutar del reino que te pertenece. No me refiero al de los ángeles o del infierno, sino el que creas cada día para ti desde que te levantas hasta que desapareces por el embrujo del sueño.

Tengo miedo de no poder, las palabras se me atropellan. Aun así, no me quedan nada más que unas pocas páginas de mi libreta y todo un desconsuelo que soltar por goteo. Gota a gota, de poco en poco, sintiendo la pérdida en mis arterias. No hay opción, no hay opción, sino hacerlo. Morir es parar y parar es matar mi fábrica de sangre, la medula espinal. Mi enemigo ladra algo más que cuchillos y con su ruido mi corazón aúlla a la luna suplicando algo de fuerza para continuar cuerda, sin perder el honor ni la delicadeza, conservar el aura del perdón y las formas estéticas. Prima el sentido empático, la belleza, pasando por el tormento y la impotencia.

Duele amar y cuesta expresarlo a su manera, con pleno significado. Para comunicarlo hemos de dejarlo marchar y que los demás lo descifren desde su prisma. Tú sólo das una llave al reencuentro con el dolor sublime, a esa impotencia que todos llevamos dentro de ese amor que nunca se consumó y quedó escondido tras el forro. Ese amor por el que todos quisimos luchar y no supimos cómo.

Y aquí estoy, con temor al acercamiento de mis sentimientos sordos y a las plumas mudas que no saben invocarlos. A que mi peor enemigo o quizás, fiel confidente y aliado, tenga razón.      

3 comentaris:

  1. Esta tarde iba a darte un poco de filosofía barata, esa que se regala como el perejil, la del "inténtalo por lo menos, que no se diga". Hablaban el egoísmo, la necesidad, tus palabras me estremecen por momentos y me he acostumbrado a ello. Desde mi absoluta ignorancia, creo que debes ir a la guerra, abrazarla, encontrarte con el enemigo, luchar con él, de manera violenta y cruda a veces, sanguinaria, iba a decir, la única manera de calificar a tu ejercicio literario. Me imagino un combate de palabras en tus venas, letras batallando en tus arterias. Es en la batalla en la que se conoce al enemigo y si ese no es otro más que tú misma... Tal vez tu yo y tú acabéis escribiendo una paz, duradera puede que infinita, cósmica.
    Qué puede dar más miedo que aquel enemigo que está en ti, que aquello que desconoces de ti mismo pero que no sabes porqué te atenaza. Me parece que has encontrado la manera de librar esa guerra tan terrorífica en tus libretas. Puede que nunca parezca suficiente, pero "la millor lluita és la es fa sense esperança"* y sino es aplicable a todo,tal vez si a los amores perdidos, a esas guerras interiores contra la impotencia de la vida, tal vez lo sea a la propia vida.
    No sé si deberías compartir esa lucha con nadie, pero no deberías hacerlo por un reto, sino porque forma parte de ti, o al menos eso me parece. Quiero decir que esas libretas, esas plumas mudas, ese sangrar de vez en cuando, el hecho de escribir, forma parte de ti, es una parte de tu vida, al menos en estos momentos. Quizás no acaben siendo más que una crónica de guerra que en algún momento releas con cariño. Lo que sí que sé es que lo que haces, tus blogs, tus libretas, sólo son capaces de hacerlo los fuertes.

    ResponElimina
  2. *Quico Sabaté, lluitador antifranquista, maquis.
    Perdón por la parrafada, pero el embrujo del sueño y el humo verde me hacen perder la cabeza.

    ResponElimina
    Respostes
    1. Que así sea. Todos somos brujos y embrujos al mismo tiempo. Gracias :)

      Elimina