Te creyeron servil. Te entrenaron para serlo. La sumisa del clan bajo los
que dominan, en teoría. Y allí te ves, mareándote y alimentándote de tu propia cólera.
Pídele a una persona o una fiera que devore la basura que ella misma genera. Se
intoxicará con su propia mierda.
Y allí estás tú,
que te crees frágil e insignificante aguantando sin paraguas el chaparrón que
los demás originan, cuando en realidad tu tempestad es más densa y asusta el
triple de lo que imaginan.
Algo intuyeron. Te obligaron a callar desde infante y a escuchar con
atención los truenos. Y tú acumulaste y acumulas todavía miedo y rabia bajo tu
educación que se empaña por momentos por una fiereza indomable y efervescente
que no comprendes de dónde viene. Nunca has creído que existiera fortaleza alguna
tras la máscara de pusilánime. Si, estaba allí desde tu más tierno inicio y
cuando lo descubriste ni supusiste lo que te atormentaría. Llevabas toda una
vida alienada y cosida a un papel que no te pertenecía des de tu nacimiento.
Quieres, debes, es tu obligación aprender a vomitar querida mía. Aúlla y truena
a los que te someten. Así te liberarás del peso de tu mochila y podrás
continuar tu viaje en paz.
Por una puñetera vez se tu misma.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada