Eso de encontrarse bien es como un laberinto confuso. Crees que has logrado
salir para luego encontrarte con una sorpresa. ¡Tachán! No era tu problema la
ira, las filias, el alcohol, sino la punta del iceberg de tus penas. ¡Oh! ¿Qué
esperabas, mi chiquillo, mi dulce y cariñoso adicto? Después de la bebida te
engancharás al café o al sexo desinhibido y seguirás preso mientras tu cabeza
se empeña en soñar que al fin llegó la ansiada libertad. Pues, no, todavía no.
Es mentira, una gran mentira de la que el gordo calvo de Dios -porque si, a
veces es gordo, calvo, asqueroso, irónico y burlón- se ríe a pulmón
abierto, además de ti y de tu lerda inocencia de insecto inmundo.
- - No
pequeño demonio, tu problema no es el alcohol ni el sexo, pero tu camina, haz
dieta, estate sobrio y casto, se un animal bueno jajajajja así no te curarás
jajajajaj. Nunca. –
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada